Las frutillitas de la Berma…

Un día con unos amigos nos encontrabamos intruseando la vida de algunas personas en tengounsecreto.cl y nos encontramos con esta historia del amigo de un amigo que nos deja una gran enseñanza… “No compres frutas a cualquier señora de la carretera” haha. Les adjunto la historia.

 

Las frutillitas de la berma

Estábamos volviendo con mi polola de la playa en su auto, con unas amigas de ellas.  Todas súper ricas, y yo me sentía todo galán con tresminas regias en el auto, conversando, tirando la talla ultra feliz.  En el camino nos detuvimos a comprarle frutillas a una de esas viejas que se paran en la berma con una banderita blanca.

Las frutillas estaban la raja, tanto que al final me las comí todas. Claramente estaba distraído conversando con estas minas, ni me fijé si estaban limpias o no.

A una hora de llegar a Santiago, me empezó a rugir la guata en mala…  Y sentía un volcán dentro de mí, que me advertía que me iba a cagar pronto.  “¡¡Las frutillas conchetumadre!!” pensé para mis adentros, pero disimulé.

Me puse helado y comencé a sudar en mala y me quedé piola.  Estas minas igual algo cacharon porque me decian “¿Qué te pasa? ¿Por qué te quedaste callado?” y yo con mi mente y alma concentradas en contener el esfínter.  Cada minuto que pasaba se ponía peor y peor el revoltijo en mi guata.  Yo miraba desesperado por la ventana esperando ver una estación de servicio, un restaurant, una casa sin rejas, una letrina, una pelela  ¡Lo que fuera!

Faltaba media hora para llegar y yo ya estaba pal pico.  Fueron los minutos más largos de mi vida… Pensando en distracciones, colores, recuerdos, canciones ¡Hasta la canción nacional pasó por mi cabeza!

Tuve fuerzas para aguantar y llegamos a Santiago.  En la primera bomba que vi le grité en mala a mi polola ¡Para! ¡Para aquí! Se detuvo del puro susto…  Yo creo que si no paraba, le pego. Salí cagando del auto a cachar donde mierda estaba el baño.  El bombero culiao me dijo que tenía que pedir las llaves en el minimarket y fui apenas con los cachetes apretados, sudando frío, con las piernas cruzadas y blanco como un papel.   En el minimarket la weona que atiende me quedó mirando y podría jurar que me dijo con placer:  “Señor, el baño está malo”.  Hija de la gran puta.

Me entregué a mi destino, pero fui a buscar un lugar más digno.  Le di la vuelta a la bencinera, me apoyé en una pared y antes de poder bajarme bien los shorts me cagué entero.  No pude ni cagar tranquilo…  La puta pared daba a la calle y mientras la mierda me chorreaba por los muslos todos me miraban desde sus autos.  ¡Se hizo el tremendo taco! y todos estaban pegados mirándome ¡Sapos de mierda!  y yo entero cagado con el pico al aire sin saber qué weá hacer.

No atinaba a nada, ni esconderme, ni limpiarme.  Me sentía tan mal que no me importaba ni una wea.  Al final mi polola me encontró ahí, agónico, desesperado y pal pico apoyado apenas en la pared, con los shorts abajo, cagado entero y la corneta al aire (que más encima se encogió al tamaño de una arveja de la pura vergüenza).  ¿Saben lo que hizo esta maraca?  Estaba cagada de la risa (con justa razón, pero con cero empatía).

Se fue corriendo y me trajo harto papel.  Me limpié con unos 4 rollos de confort, pero igual estaba todo pasado a mierda.  Me trajo también unos pantalones de mi bolso, y los shorts los abandoné.  Me subí al auto, rojo como tomate y las minas todas urgidas “Oye weon, ¿estai bien?”. Obvio que la maraca de mi polola les contó el episodio con lujo de detalles mientras yo me limpiaba.  Yo traté de hacerme el weón pero el olor a mierda me delató, incluso con la ventana abierta y yo fumando sin parar para disimular el olor.  Ahí fue cuando estas weonas no se aguantaron mas y se cagaron de la risa porque yo me había cagado.

Fui el hazmerreir de todas estas zorras culiás por mucho tiempo.  Hasta el día de hoy me topo con ellas y las weonas todavía se acuerdan.  Ya pasaron como diez años y esta wea sigue siendo una anécdota graciosa pa las peucas culiás.

Moraleja:  No compren mierdas en la berma, mucho menos fruta. Viejas de mierda ¡Metanse la banderita blanca en la raja!

Cagón too cagao

 

 

Les gustó? haha

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  1. #1 por Alejandro Guidotti el 13 junio, 2011 - 8:12 PM

    Jajajaja, buenísimo.

    Ojalá no nos pase nunca, xd

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